Pues Diciembre llegó, con su ventolera señores.
Aunque en tierras ibéricas todo esté a punto de congelación, la Navidad -hoguera de vanidades hiposuperfluas- fué todo un suceso. Por lo menos para mi.
Después de cerrar con broche de oro (recamado en perlas de Sodoma y con diadema de Diamantes -are a girl's best friend... ), no podía esperar mucho menos de la nochebuena. Que además fué una pasada de copetes de la hostia.
Todo empezó (en el momento indicado... que bien) en la casa de Adri, mi Ángel. Nos reunimos a festejar esta fecha especial con cena y vino. Yo había rellenado unas pechugas para servirlas con salsa de champiñones y Adri 'se fajó' con un cous-cous de ternera FABULOSO. Yo llegúe con gorro de SantiClous, dos botellas y una caja de vino blanco y otra de rosé. Así comenzó la fiesta: bebimos de entrada para cocinar las pechugas y las marinamos en vino al mismo tiempo que nosotros nos 'marinábamos' igual. La risa en vacaciones parte 4.
Cenamos y empezó el bailoteo: al son del garabato y el torito se fué prendiendo la noche. "La gallina javá" de Noel Petro empezó a sonar y fué cuando perdímos la cordura. Nos reíamos, gritábamos, bailábamos y bebíamos vino como en tributo a Baco; faltaban los faunos. Nos dimos un fuerte abrazo de Navida y decidimos irnos a Sadar, mi bar de confianza. Nos tomamos el resto del vino que aún conservábamos. Yo estaba con el perniciómetro a toda pero la Adri ya estaba en fase J (as in Jilipollas): botaba espuma por la boca, se dormía sobre la barra y se cayó al tratarse de sentarse. En fin... la llevé a mi cuarto, hice que se acostara y yo volví abajo. Me esperaban con un Cuba Libre y la fiesta siguió puerta cerrada -como me encanta- hasta las 4h30. La resaca que tenía al día siguiente era completamente justificada, pero me quedé con la idea de que no me quedé dormido y el Niño Dios me dió la oportunidad de pasarla deli.
viernes, diciembre 29, 2006
martes, diciembre 26, 2006
Comme Ça
C'est un million de personne
C'est lundi
C'est la nuit
C'est comme ça
est la vie aussi
Pas magnifique
mais
C'est la vie
Y se la cogí.
C'est lundi
C'est la nuit
C'est comme ça
est la vie aussi
Pas magnifique
mais
C'est la vie
Y se la cogí.
miércoles, diciembre 20, 2006
FASHION-NIGHT-OUT
Quedé con Elo en vernos para irnos juntos a la Uni y no coincidimos. Está bien. Fué un error mio, mi GPS todavía no está en sincronía con la ciudad y nos equivocamos en el punto de encuentro. Pero igual, sabía que nos veríamos en la parada del autocar; Y la sorpresa fue mayor. La mitad de la clase esperaba y comentaba lo que sería la noche. El primer autocar nos dejó -mejor dicho, lo dejamos ir- y tomamos el siguiente. Teníamos el bus 'encendido': todas hablando al tiempo y 'marujeando', una lora fuerte. Un buen presagio de lo que sería la velada de 'integración y reconocimiento'. Terminé sentado al lado de Myriam me solté: le conté sobre mis amores, mis pesares, mis odios y mis gustos. El autobús se fué desocupando, muy lentamente. Las chicas matadas con un guarrete que estaba en la parte de atrás acorralado entre el mar de mujeres, nada fuera de lo común. Fue cando reaccionó Joanna de que nos habíamos equivocado de ruta cuando todo volvió a su Ah-normalidad. Nos tocó bajarnos en el último respiro de Pozuelo de Alarcón a esperar el próximo autocar con un frío de la hostia. Ya no teníamos ni la menor disposición de de ir a ver a Madame Hildenburg. Igual, terminamos en clase y todo resultó de una manera u otra divertido.
Nos montamos en el autobús de regreso a Moncloa y tomamos el metro hasta Chueca, donde ibamos a buscar un restaurante para cenar, sin contar que éramos 11 personas y a las 10 de la noche es casi imposible encontar sitio en cualquier parte, pues todo el mundo le dá por cenar al mismo tiempo. Siempre pasa. Yo había sugerido en un mail de que fuéramos a Circus y al final resultó ser nuestra salvación. Encontramos mesa para todos, la cena estuvo deliciosa, hablamos como loras borrachas y la pasamos genial. Tres botellas de vino, una veintena de cervezas, ensaladas de tempura de cangrejo, platos picantes y buen humor hicieron la cena perfecta. Aunque no estuvimos todos como estaba planeado. A ver si se apuntan a la próxima salida.
Nos montamos en el autobús de regreso a Moncloa y tomamos el metro hasta Chueca, donde ibamos a buscar un restaurante para cenar, sin contar que éramos 11 personas y a las 10 de la noche es casi imposible encontar sitio en cualquier parte, pues todo el mundo le dá por cenar al mismo tiempo. Siempre pasa. Yo había sugerido en un mail de que fuéramos a Circus y al final resultó ser nuestra salvación. Encontramos mesa para todos, la cena estuvo deliciosa, hablamos como loras borrachas y la pasamos genial. Tres botellas de vino, una veintena de cervezas, ensaladas de tempura de cangrejo, platos picantes y buen humor hicieron la cena perfecta. Aunque no estuvimos todos como estaba planeado. A ver si se apuntan a la próxima salida.
lunes, diciembre 11, 2006
Blanco pureza en mi habitacion.
Por fin he pintado mi habitación. Una labor dificil, sobre todo cuando NUNCA había pintado un cuarto. Lo único que había pintado habrían sido mis primeros dibujos del colegio, y bueno, algún storyboard en la universidad. Pero lo logré. Una labor Titánica...
Lo he pintado de blanco; cuando llegué tenía un color lila mariquisímo. No lo aguantaba y decidí pintarlo. Me fuí a Ikea a buscar pintura y terminé comprando enseres para la cocina, un tapete, una cesta de basura y todo menos pintura. Menos mal que al lado estaba Leroy Merlin y de allí si salí con todo: un pote de pintura blanca de agua, rodillo, cinta de papel, una brocha y una cubeta para el rodillo. Así fue que comence pues ya no había marcha atrás.
A medida que pintaba y venía q el blanco sepultaba ese lila de muertos, algo en mí cambiaba. Mejoraba, se me abría la mente, me tranquilizaba. Luego, se despertó mi compañero fantasma de piso, el Sebas de Canarias, y enseguida nos hicimos superamigos. Llevábamos conviviendo en completo anonimato durante una semana y fue el blanco quien me lo puso en la puerta de mi habitación. Todo un personaje.
Ahora estoy mucho más feliz porque tengo mi propio nicho, mi templo. Y blanco, donde puedo soñar y ensoñar a mi antojo.
Luego os mostraré cuando esté todo listo. Cortinas, libros, fotos y toda la parafernalia creativa.
;)
Lo he pintado de blanco; cuando llegué tenía un color lila mariquisímo. No lo aguantaba y decidí pintarlo. Me fuí a Ikea a buscar pintura y terminé comprando enseres para la cocina, un tapete, una cesta de basura y todo menos pintura. Menos mal que al lado estaba Leroy Merlin y de allí si salí con todo: un pote de pintura blanca de agua, rodillo, cinta de papel, una brocha y una cubeta para el rodillo. Así fue que comence pues ya no había marcha atrás.
A medida que pintaba y venía q el blanco sepultaba ese lila de muertos, algo en mí cambiaba. Mejoraba, se me abría la mente, me tranquilizaba. Luego, se despertó mi compañero fantasma de piso, el Sebas de Canarias, y enseguida nos hicimos superamigos. Llevábamos conviviendo en completo anonimato durante una semana y fue el blanco quien me lo puso en la puerta de mi habitación. Todo un personaje.
Ahora estoy mucho más feliz porque tengo mi propio nicho, mi templo. Y blanco, donde puedo soñar y ensoñar a mi antojo.
Luego os mostraré cuando esté todo listo. Cortinas, libros, fotos y toda la parafernalia creativa.
;)
miércoles, diciembre 06, 2006
La Compra del Año
Un “fashionista” que se respete debe tener artículos importantes dentro de su ropero; una abrigo de piel, un saco de Armani, una bufanda Burberry o unos zapatenis de Prada. A pesar de no considerarme uno de ellos, siempre me ha gustado invertir en prendas que más por su renombre, contribuyen a la exaltación del ego y proporcionan al mismo tiempo estilo y comodidad. Esto sin contar con los halagos correspondientes y la satisfacción del derecho a la compra. Es así como he aprovechado unos euro de más –bueno, realmente yo les di ese calificativo porque no estaba aún escatimando en gastos-, para hacerme de lo que he llamado “La Compra del Año”.
El dúo de diseñadores holandeses Viktor & Rolf, caracterizados por el corte y la proporción de sus diseños así como el aporte de toques muy personales a las formas clásicas, han sido elegidos por el grupo sueco H&M para hacer parte del exitoso proyecto en el que diseñadores de alto nivel hagan una colección para distribuirla en selectas tiendas de la marca por todo el mundo; Karl Lagerfeld y Stella McCartney fueron los anteriores colaboradores.
Esta colección de V&R para H&M –suena a código secreto- está definida por prendas que reflejan un matrimonio; su publicidad principal mostraba a una hermosa novia vestida de blanco inmaculado acompañada por dos novios, quienes eran los diseñadores. Flechas y corazones hacen parte de las prendas en estampados y tejidos, que se complementan con fibras sintéticas y algodones para producir prendas únicas y cómodas.
La gabardina que he comprado es color gris humo, con grandes botones en los que se entrelazan flechas y cuyo forro interno tiene estampado el mismo signo. Es perfecta para el invierno. Además de poderse combinar perfectamente con jeans o pantalones de noche, se puede desprender su forro en esos días donde el sol sale pero la temperatura aún es muy baja.
Aunque en todos los reviews de moda que leí antes de ir comprarla decían que la pelea por las prendas era de vida o muerte, tuve la fortuna de encontrarla, como esperando por mí, en mi talla, además de ser la única que quedaba en la tienda. Ha sido mi compañera en estas noches frías del otoño y será mi capa durante las duras jornadas de invierno.
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