martes, abril 17, 2007

Y el regreso a Madrid

Llegué pasada la media noche del domungo de resurrección. Había un trancón eterno. Igual no tenía prisa. Estaba todavía enamorado de todo lo que ví y conocí...
A mi lado, por mucho tiempo durante el recorrido, la Gran Sierra Nevada de Granada.

No hay comentarios: